El jamón con nombre propio

En Bilbao, la marca Claudio es sinónimo de buen jamón a buen precio. Somos la tercera generación familiar dedicada a la comercialización de jamones, una vocación que se ha transmitido de padres a hijos. En esta larga trayectoria se ha ido forjando una alta especialización en los productos a los que nos dedicamos y un gran conocimiento sobre el jamón, nuestra razón de ser.

La tradición de Claudio arranca en 1948 con la apertura del primer establecimiento dedicado exclusivamente al jamón, que revolucionó el comercio de su época. El enfoque era claro e innovador: ofrecer un producto de primerísima calidad a un precio muy asequible. Por ello nuestra marca se fue haciendo muy popular en Bilbao y por extensión en toda Bizkaia y hoy es reconocida como una de las de mayor solera en su ámbito.

Con este mismo objetivo seguimos trabajando actualmente en nuestros establecimientos, donde los visitantes pueden degustar y adquirir los mejores jamones y embutidos de toda Bizkaia, a los mejores precios.


Innovadores en el pequeño comercio

La historia de Claudio es como la los emprendedores de su época, hecha de trabajo, imaginación y atrevimiento. Desde los nueve años se forma como ayudante en diversos ultramarinos muy conocidos de Bilbao y apenas con veinte años decide instalarse por su cuenta abriendo una charcutería de jamones, un producto donde el racionamiento de la posguerra era menos severo.

El establecimiento pronto destaca por su innovador enfoque comercial, con ofertas originales, concursos y juegos que buscaban la notoriedad y sobre todo la complicidad de los bilbaínos, y que hacía gala de su extraordinario buen humor.

Claudio puso en la calle el “bocadillo de jamón a 3 pesetas”, algo impensable en su época por lo económico. También propuso un reto con un premio de 3.000 pts de los años sesenta a quien descubriera un camino que pasara por todas sus tiendas sin atravesar las vías del tranvía ni del tren. O regalaba un par de zapatos a quien comprara un jamón de 18 kilos. También invitaba a beber a quien levantara un porrón de 15 litros. O regalaba un bocadillo de medio kilo de jamón en una barra de pan de kilo y medio a quien fuera capaz de comérselo..hasta propuso a Don Carmelo, el  párroco de Santiago darle “mil duros” si en el sermón del domingo decía varias veces la frase “el jamón de Claudio es el mejor de Bilbao”.

Si a un excelente jamón y un excelente precio le añadimos estas propuestas, ya podéis imaginaros el revuelo que se armaba en los establecimientos, hasta el punto de que alguna vez tuvo que intervenir la policía municipal por la cantidad de gente que se acumulaba.. en fin, mil batallas que nos encantan y que constituyen toda una historia del comercio de nuestra ciudad. Y eso que no había redes sociales…

Marisa y Olegario (hija y yerno de Claudio)

Esperanza, 9 - 16 - 18
CASCO VIEJO
48005 BILBAO

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